Archive for the ‘Román Castañeda’ Category

Lectura de Román Castañeda en el Sanmillano 2011

June 25, 2011

Román Castañeda

Luna henchida de nosotros

June 24, 2011

Embarnizame con tus vitaminas
mas no antioxides mis retardos
déjame ser un monstruo que te dé placer.
Un impotente pero candente,
el seductor pisador.

Me toco pensando en ti
y comienzo a humedecer
brotan cactácicas florecillas
y muchos insectos emergen a la vida,
me enraízo
al borde de un barranco profundo y alargado
por donde va mi lengua deslizándose
entre vellocidades de tu indiferencia.

Te detienes y gritas,
jodes y dragas mis bragas
disfrutas trastornarme
y nos permites fornicar a la conciencia ausente
elongandome hasta ti, a tu espalda o tu vacío.

Págame por cariño, que el placer está en oferta
Y vamos a amamantarnos de la dicha que le sobra a los afortunados
que no temen la llegada del día
los que llegan temprano y hacen todas sus comidas

Estoy tocando las partes más blandas de mi cuerpo
mientras me penetra el aroma a ti
y violento los sitios sagrados en la mente de tus amantes.
Restriégame tu orgasmo, mientras me lames como gato a su pelambre
hasta quedar sano.

Román Castañeda

Te he visto hoy

June 24, 2011

Hoy te hube visto en naranja encendido
el color con cual sólo te distingo.
Hoy te tuve en mano
y no sé si extirpamos lo mismo.
Una chispa, un destierro, un grito.

Degañitaste mis psuedónimos
con el tuyo sonido
tan tuyo, tan sonido
seducís mi oidera.

Ahora te alejas
desvaneciente
en muerte y circunlocución.
Te extraño.

Román Castañeda

Paseo por la nada

June 24, 2011

¿Los emos irán al cielo?…
Maldita la gente.
Aglomeraciones racémicas.
Hormigueros que asfixian.

Agorafóbico que se aborrece
sudor goteante de manos y pies
piernas que se te entumen
con cierta frecuencia.

Masa de indiferencias acumuladas
¡Un rayo! ¡un virus, que los vuelva zombis!

¡Tú! con la cabeza enorme, y nadie voltea
globo adolorido
conciencia hinchada
retumbar, de neuronas que se funden
y un humo interno se pone denso.

Aunque estallaras en agrios gritos, no te mirarían.
Apatía que se desliza sobre aceite quemado de carro, manteca y goma.

Cruza una familia feliz que se toma de sus manos y agitan sus piernas.

Y sigues avanzando y te sientes inmenso a cada paso,
como si el vacío del universo se colapsara en tu cráneo, que cruje, en mudo.
Y piensas que no volverás a casa
¿quién cuidará de tus silencios desamparados dorándose en el horno?
si lloras la nada en tu cabeza te desecaría.

Sólo gritaste !Me desbalanceooo!..
y al desplomarte tu chompa se fue rodando.
Un niño avivado no duda en soltarle una patada
alguien que lo miraba le intercepta el pase y juega a mantenerla sin tocar el piso
pasándola de un pie a otro
más gente se va uniendo y después de varios tirititos meten ¡gooool!
Celebran mientras te rebotan y se alejan,
y tu sonríes aunque traes los ojos cerrados,
inundados de olvido
y lúbricos por cuestionamientos sublimes
pensando en si existen los unicornios
y donde sería el mundo sin ti.

Román Castañeda