Archive for the ‘Poesía’ Category

Supongamos que te quiero

June 24, 2011

supongamos que soy mister “equis” o “ye” o “zeta”, supongamos que ella, es simplemente ella, hermosa, única, cristalina, perfecta, algo así como una diosa.

supongamos que el amor anda rondando, más por mi mente y por mi corazón que por la vida de ella, digamos que yo sé lo que siento por ella cada vez que la veo, que la escucho, que la huelo, que la sueño, digamos que sí, ella me gusta tal cual es, a veces niña, a veces mujer, a veces vulnerable, a veces caótica, a veces mandamás, a veces beligerante.

supongamos que me armo de valor, algo que no es nada común en mí, que decida por fin decirle a esta criatura hermosa lo que siento por ella, que además de verla como amiga, la pienso como mujer, que deseo expresarle mis sentimientos, supongamos que ella por amabilidad, porque suele ser amable, me escucha atentamente.

supongamos que después de hablarle de todo esto, ella me ve fijamente con esa tierna mirada que es tan suya, esa mirada que es capaz de que uno haga cualquier cosa que ella pida, y con voz dulce y de diosa, me diga: “no estés chingando”.

supongamos que te quiero

que enamorado ya lo estoy de ti

que te espero aquí sentado

cuando debería ir tras de ti

supongamos que te quiero

que estás en cada acto cotidiano mío

que eres las seis de la mañana en mi reloj

mi taza de café caliente para iniciar el día

supongamos que te quiero

que mi esperanza de vivir está contigo

que me aniquilas cada noche con tu ausencia

y sobrevivo al día siguiente en tu sonrisa

supongamos que te quiero

y que desde mi trinchera

vivo cada instante al pendiente de ti

de tu ir y venir en esta vida

supongamos que supones que te quiero

que soy un terco del silencio

que tiendo a esconderme entre la nada

y que aún así, te quiero

te quiero aunque aún no te lo diga

aunque lo supongas y no

supongamos, eso, solamente supongamos.

Alfredo Cisneros “Dracco”

De los picaportes fríos y la inmovilidad de la mano

June 24, 2011

una pared cede al vacío

y el párpado impávido

observa

como los ladrillos rasgan la carne

 m

-la vida bulle dentro del gesto congelado-

 m

puertas delante

puertas de picaportes fríos

la mirada repta por los marcos

 m

-el futuro  ríe detrás de los vidrios polarizados-

esa risa feroz

que me aleja de mí

¿y qué hará la mano?

 m

-la figurita ingrávida del desconcierto-

 m

si detrás

si detrás espejismos

 m

-si mis ojos de latón le esquivan al filo del mundo-

y detrás

y detrás quién sabe.

Marina Cecilia Kohon

De los cofres de seda y las memorias de agua

June 24, 2011

En su cuarto, ella abre un estuche de seda,  guarda la lava y los vestigios del derrumbe. Se entrega mansa a la arista de la mañana, se deja caer  por ella, como siempre, como todas las mañanas cuando la vida la empuja y la pone de bruces frente a la luz incontenible. Suena un equilibrio lejano, que desconoce, una  voz  intangible para su conciencia. Alguna vez supo escucharla.  Mansa, mansa, dobla las filosas escamas del gesto de su hombre….  Y un día sucede al otro, todos abocados a la paciencia, al doblez impecable,  al apresto del escombro.  Todos bañados por acuarelas tenues, obsedidos en lagunas condensadas. Y así la luz sucede a la luz, y las manos   se deslizan por la seda descreyendo de los años. Dobla… acomoda…   pide, ruega la holgura de una memoria de agua que  borre  las mutilaciones. En un rincón de esa pieza hay un estuche que estalla.

Marina Cecilia Kohon

De las caídas y los ojos electrificados

June 24, 2011

hoy

el ojo electrificado

capta la verdad que dormía encriptada

mmmmmmmmmmmm entre algodones negros

m

-caída por acumulación le dicen-

m

repara en el óxido del rictus

en el filamento metálico que cose a la palabra

m

en los filos de titanio que asoman detrás del movimiento

m

-un aquelarre celebrando el sacrificio-

m

y no hay red que mitigue la caída

la mujer  se escurre

se escurre

por  el  alvéolo perforado que bombea  una  última  gota

m

ella es sólo  una mancha roja

sobre bocas de arena.

Marina Cecilia Kohon

June 24, 2011

A donde quiera que vayas
por doquiera que voy
déjase venir a mi estresada cabeza
un recuerdo…recuerdo viviente,
un recuerdo de hoy y de siempre
imágenes nítidas de tus poses,
cuando conmigo estás.
Ahí es donde mi corazón y pensamiento
se hacen uno… Nos quedamos como estatuas:
embelesados uno por otro
nos detenemos a contemplarnos
y alimentarnos de nosotros.

Aldo Mask

En esos momentos

June 24, 2011

En esos momentos que suelo arrancar letras a mi cerebro
a mis manos, a mi alma
a mi retorcida razón,
a lo mas recóndito de mis recovecos
que en el cerebro guardo
exactamente ahí en cada celula de mi ser
sueles salir a flote
y ¿cómo le hago para no hacerlo?
¿cómo le hago para detenerlo?
como dice la canción:
son “células que explotan”
y eso nadie lo para…
sigue estando ahí
y yo disfruto de cada desprendida de mí.

Aldo Mask

Estoy como siempre

June 24, 2011

Estoy como siempre que inicio un escrito:
sumido en mi pensar,
aunado a ello está mi libre y sendo espíritu
que me hace revolotear…
he de reconocerlo, me es muy dificil evitar
en tus recuerdos navegar
pues en automático me viene frescamente
todo lo bonito que en mi persona te pones a trabajar
me absorbes, me mimas, me atiendes como sultán,
mostrando tu gran valía que nunca debes de olvidar.
Lo tengo muy claro y si así fuera todo mundo
éste sería tan fácil de cambiar.

Aldo Mask

Tú invítame

June 24, 2011

Tu invítame, que soy tuyo
haz de mí lo que quieras
sé que me aprecias y me aceptas como tal
como pocas personas lo han hecho
¿qué mujer no esclaviza? Me pregunto…
pero aún así es un placer, me encanta cómo amas,
sin reserva, amas con imán y por eso no me puedo separar.

Ámame lo que quieras que eso no hace daño
critícame cuanto gustes que para eso la gente es muy buena y curtido ya estoy,
soy tu fiel servidor, pídeme lo que quieras,
¿con que eres feliz? Tan sólo debes mencionarlo
ahí radica mi delirio, que soy de ti
dejarme tú a mí, no lo podrás hacer
sé que a mí una y otra vez volverás,
porque te he de buscar hasta el final.

Aldo Mask

Ma Nishtana

June 24, 2011

Eres tan dulce

que las hormigas no dejan de subírtele a las piernas

mientras tu tez pálida es un gesto de las cenizas de la luna.

Tu vello facial se convirtió en mi asidero,

más aún, en razón de palabras tiernas

pero, ¿tu corazón se halla apagado o fuera de cobertura?

M

Ma Nishtana,

qué delicioso y por demás original nombre

aunque he oído campanas que hacen se me escurra la saliva

Tienes sonrisa chimuela

pero suficiente para darnos un beso donde abran los pulmones

Tú eres tan leal como mi perro Cannabis y dos veces más bonita.

m

Eres tan tierna

que acabo por recordar con cariño a los eloteros

y tengo hartas ganas de mirarte en tu ropa interior

¿Quieres ser mi novia?

Igual que las tragaperras, todos me quieren sólo por mi dinero

y quedo experimentando que se cumpla la letra de una canción de amor

m

Todo es color de rosa

pasando por el flechazo que atina en el pericardio

pero siempre lee el Talmud y haz exactamente lo contrario

De pronto, me cansó morder mis juguetes

Por amor propio

atisban jacarandas en las espinillas de tu frente

como queriendo que alguien las apriete

sueños de un desasosegado que fulmina un comentario

m

Eres tan dulce

que la segunda cita debe provocarme diabetes

por eso las autoridades sanitarias advierten del contagio

por la vía ocular y el guardar cama en hoteles de paso

de cinco a siete.

Gabriel Fuster

Poema a las víctimas

June 24, 2011

Una extraña espora

trae el hongo más brillante que los rayos del día. Ellos

vieron a Ama-Terasu esfumarse en una nova

al tamaño gigante del palacio que habita en el sol.

m

Gran conmoción en el aire

y  los ocho hijos del imperio insular gruñen,

los montes y el valle gruñen

advertidos de una nueva violencia y muerte

en la vertical de Hiroshima

Es un hecho. La bomba le arrebata el lugar a la diosa

Y el descendiente directo firma la rendición.

 

He oído gritos. Alaridos más bien.

He escuchado atento para ver de dónde venían. Y los encontré

Eran de la página de la Historia

Porque al cerrarse el tomo

Se quedó doblada varias veces

Al estirarla yo

El libro me intentó morder.

Gabriel Fuster