Archive for the ‘Claudia Solano’ Category

Lectura de Claudia Solano en el Sanmillano 2011

June 25, 2011

Claudia Solano

El techo

June 23, 2011

Ya no miro al techo.  Como muchas mujeres, cada noche me recostaba en la cama, miraba el blanco lienzo que tenía ante mis ojos, y me sentía con la obligación de pintar algo en él.  Mi mente empezaba a correr como galgo, pensando en el día atareado que tendría, en el uniforme de los niños, en la fila en el banco, en el pago de los servicios, en visitar a la abuela, en recoger a los niños del colegio, en acicalarme y sentirme bella, en las compras para la cena…¿compras para la cena? Ni siquiera había amanecido, y ¿yo ya pensaba en la cena?

Ya no miro al techo.  Quiero que el mundo imaginario que alucino cada noche se vaya mucho al carajo y que, al menos por unas horas, me dejen descansar.  Ya no miro al techo.  He decidido que, a partir de hoy, voy a dormir boca abajo.

Claudia Solano

El liguero

June 23, 2011

Me ganó el subconsciente y la autocensura.  Cuando empecé a escribir esta historia, tenía claro que quería que se llamara “El liguero”, pero la moral y las buenas costumbres que traemos tan enraizadas me hicieron escribir, en automático, “El ligero”.

Hoy mi mamá revisaba alguna ropa y el tono inquisitivo se desveló en su voz: “¿Y de dónde salió esta camiseta?”, “Y esta otra, ¿quién te la dio?”.  Ambas eran regalos: la primera era un artículo promocional, un regalo de cortesía que me dio un proveedor; la segunda me la había dado un trabajador que acostumbra participar en carreras, y típicamente, en cada carrera les regalan una camiseta, y dado que ya las tiene por montones, decidió regalármela.

Contesté brevemente las preguntas de mi mamá sin poder contener una risita lujuriosa y llena de candor.  Pensé para mis adentros: “¿Qué será el día que encuentre el liguero que me autoregalé el año pasado? ¿Qué cara pondrá cuando vea mi suscripción a Victoria’s Secret y mi historial de cliente buen comprador?”.  Finalmente, ninguna de esas cosas sucederá, porque no existen ninguna de las dos.

Claudia Solano

Hombre libre

June 23, 2011

Esta mañana no me levanto:

esas viejas ventanas

que siempre abro,

no elevan sus persianas,

pareciera que,

particularmente hoy,

la luz les daña.

Nunca una mañana

fue tan oscura

y tan extraña,

el sol resplandece,

pero no me baña,

pareciera que me evade,

que me evita,

que me engaña.

 

Mis pies se sienten pesados,

no los arrastro,

pero, sin querer,

se quedan atrás,

se rehúsan a seguirme;

saben bien a donde vamos,

saben bien que esta vez

no podrán

volver sobre sus pasos.

Mis alas,

hoy aprisionadas,

no me permiten volar,

tampoco puedo cobijar

por última vez

a todas

las almas apreciadas.

Nunca fueron

tan inútiles

mis alas.

Mi voz,

antes bravía,

hoy no

navega con avidez

en el mar de aire

que se agota,

que se acaba.

El volcán

que palpita en mi pecho

casi se extingue,

dejando desbordar

lentamente

el miedo.

Esta noche

a mi hogar,

lúgubre y sombrío,

carente de amor,

húmedo y vacío,

no regreso.

Hoy seré un hombre libre,

soy un hombre con suerte:

hoy termina mi suplicio.

Hoy es el día de mi muerte.

Claudia Solano

Lucidez

June 23, 2011

Lucía no atinaba a recordar en qué momento el dorado y fino anillo que antaño adornaba su mano, se había convertido en el pesado y viejo aro que se deslizó hasta su tobillo, y que hoy desentonaba con los Manolo Blahnik que guiaban sus pasos.

¡Momento! Ahora recuerda, fue justo en el momento en el que dijo: “Sí, acepto”.

Claudia Solano