Archive for the ‘Artículo’ Category

De camas y comidas

June 24, 2011

Dedicado a Mi Viejo (Antonio Díaz Saucedo 1917- 2009)

a un mes de su partida.

Primero lo primero, la comida.

Las hay de todo tipo, las hemos catalogado según la hora: desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena, colación, brunch; rápidas, de tres tiempos, frías, calientes, congeladas, enriquecidas, chatarra, bajas en calorías, altas en fibra, de negocios, orgánicas, de compromiso, de unión, familiares, de amigos, etcétera. Las catalogamos como ricas, sabrosas, deliciosas, insípidas, picantes, condimentadas, ríspidas, magnánimas, “Bocato di Cardenale”,  a deshoras, tente en pie, higiénicas, contaminadas, religiosas, paganas, afrodisíacas, corridas, regulares, combos, felices, apetitosas, suculentas, magras, de a tiro, comilonas, tragazones, frugales, infantiles, de pobre, fina; por nacionalidades: gringa, china, francesa, tailandesa, española, italiana, mexicana, texmex, argentina, árabe, japonesa, mediterránea, sólo por mencionar algunas. Las denominamos de mar, de tierra, económicas, caras, de lujo, fáciles, preparadas, de cuaresma, navideñas, de casa, industriales, en oferta, antojitos, postres, viandas, enlatadas, al vacío, listas para servirse, de ayer y de microondas.

Vámonos a las camas.

Camas rancheras, lechos de rosas, cama arena, cunas, catres (con su rechinido característico), camas de piedra, planchas de cirujano, colchones de agua (XXX), camas inflables, de hotel, king size, queen, matrimoniales, individuales, petates, camas de motel, bolsas de dormir, literas, sofá cama, hamacas. Sobre de ellas, se puede dormir, holgazanear, leer, estudiar, amar, fornicar, autocomplacerse, soñar, sentarse, calcular, retozar, escribir, hablar por teléfono, usar computadora, ver la televisión, oír radio, meditar, comer, beber, fumar (con precaución), reponerse, curarse la cruda, dormir la mona, la siesta, un sueñito, echarse una pestañita.  Puede uno estar solo o acompañado, el límite es el tamaño de la cama, se puede incluso tener a las mascotas. Las hay con colchones, colchonetas, pelonas; pueden ser de metal, madera, plástico, una tabla con cuatro ladrillos, con base, cajones, pueden vestirse con sábanas, almohadas, almohadones, cojines. Hay camas rectangulares, redondas, en forma de auto, corazón, zapato. Ante la urgencia se pueden usar pelonas, las hay con postes, techos, mosquiteros; pueden estar limpias, sucias, arregladas, perfumadas, apestosas, piojosas. Hay ropa de cama según la etiqueta, hasta con zapatos se pueden usar.

Todas las comidas buscan satisfacer una necesidad; pero la más odiada, recordada por no satisfacer, y que menos se quiere probar, es la de hospital. Nunca había pensado tanto en camas hasta aquel día que pasé horas contemplando a mi anciano padre tendido sobre una que en definitiva es la menos envidada, más ingrata y poco cordial, aunque pueda subirse y bajarse, creo es la mas maldita y temida: la cama de hospital.

Hasta siempre Viejo

Ricardo Díaz Vázquez

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Un reportaje como cuento

June 24, 2011

Había una vez un reportero que aspiraba a publicar algunas experiencias personales en el ejercicio de la libertad… Así, comenzó a escribir. Ya son varias  las ocasiones en las que percibo que las personas se sienten inquietas por mi forma de llamar las cosas por su nombre. Si, por ejemplo, escribo un artículo en donde hablo de ‘lavadores de cerebros’, me dicen que uso términos agresivos. ¿Cómo llamar a los que siguen las técnicas difundidas por Goebbels? ¿Recuerdan la tesis de que una mentira repetida suficientes veces termina por ser considerada verdad? ¿No creen ustedes que el sistema del poder abusa al máximo al repetirnos que todo está bien, que el país está avanzando y que somos un ejemplo de transparencia y democracia? Joseph Goebbels, educado en un riguroso colegio católico, era tan cínico como inteligente. Su asunción al poder y permanencia junto a Adolf Hitler -quien lo nombró Ministro de Instrucción Nacional y Propaganda en el III Reich-, es una lección histórica que necesita ser más conocida en sus detalles.

El siniestro líder nazi reconocía en Goebbels dos talentos fundamentales para lograr sus metas: inteligencia y facilidad verbal, y con ello, tuvo suficientes elementos para crear ante los ojos del pueblo alemán (y de otras partes del mundo) los mitos de la supremacía del Führer, de su potencial redentor, y así, gracias a sus habilidades escénicas y manipuladoras, llevar a las masas a rendirse ante el monolito poderoso. La herramienta para construir este imperio del oprobio fue el control total de los medios. Goebbels tuvo todo a su disposición: la prensa, los diarios, el cine, la radio y todas las formas artísticas disponibles.

Ofrezco disculpas por mi vehemencia; pero en este país, que no es Alemania, llevamos más de 30 años apretándonos el cinturón bajo un gobierno que ya cambió de partido y sigue engañándonos con las zanahorias del burro colgando de una vara, al final inalcanzable. En mi gremio, es bueno ser invitado a la comida del Día dela Libertadde Prensa. Se hacen buenas relaciones. A lo mejor hasta se puede agarrar chamba (con la falta que hace). Lástima que el día dela Libertadde Prensa ya no se celebra el 7 de junio, sino el 3 de mayo, aunque algunos preferirían conservar las viejas costumbres palaciegas del besamanos y las noblezas heredadas, por apellido o por capital. No pretendo ser irrespetuoso. El punto es ilustrar cómo seguimos incurriendo en una forma de hacer periodismo que fácilmente queda limitado, condicionado y evidentemente controlado por el contrato publicitario, por el compromiso de facción y por la negociación de espaldas a la verdadera sociedad. Esto no ayuda al crecimiento cultural de ningún pueblo.

Aún en los primeros meses de 1945, cuando el avance aliado permitía oler la derrota, el maestro de la propaganda nazi tuvo el talento para hacer creer al pueblo alemán que valía la pena entrar en una nueva y más dolorosa etapa de austeridad, por lealtad al régimen. Disculpen, pero es hora de decir las cosas por su nombre. En este país hemos traicionado el espíritu dela Constitución; pervertido, el ideal de los Insurgentes; olvidado, las lecciones de Juárez y despreciado la sangre derramada enla Revolución.Peropara muchos es mejor callar y obedecer, que pensar y decir. Si a ello sumamos la espectacularización y el sensacionalismo que la información televisada cultiva con su inexorable carga de frivolidad ¿qué  podemos esperar en lo inmediato y sobre todo en el largo plazo?

Yo soy un simple reportero, pero hablo de lo que sé y de lo que me consta. Por eso digo que los medios, median. Esa es su misión. No “sumisión”, sino SU MISIÓN. Los medios no deben “negociar”, y menos en lo oscurito. Nosotros (hablo de este gremio heterogéneo y variopinto que formamos los periodistas), nos hemos venido acostumbrando a una relación facciosa con el gobierno. Unos por un lado, y los otros por el otro; pero en todos los estilos de relación aspirando a los beneficios que se desprenden del ejercicio del poder.

Así es como la sociedad y la dignidad están perdiendo la batalla. Ni la clase política, ni el cuarto poder están realmente cerca de la sociedad civil, que, en su somnífera indolencia, apenas está despertando a la injusticia del banquete o buffet en el que le corresponde ya no el plato de lentejas, sino de migajas.  Pero, mientras el mensaje de salvación no ha llegado claro a la clase popular que tanto lo necesita, el dragón crece, insaciable. Y ni el conocimiento, ni la cultura han comenzado a ser  reencontradas, revaloradas, a nivel masivo. El país sigue en su pesadilla de Las mil y una noches; sin embargo, esa no es la cuestión. El problema deriva de la confusión que surge de aspirar a poseer la lámpara de Aladino para hacer más grande la cueva de Alí Babá.

¡Cuántos ladrones escondidos en tinajas!… ¡Cuántos pretendientes a subirse a la alfombra mágica!… ¡Y cuánta incapacidad para ver más allá de las fronteras individuales! Por eso no me sorprende tanta impunidad… Estamos rodeados por un océano de aspirantes aGoebbelitos…”

Alfonso Teja-Cunningham

¿Eso fue todo?

June 24, 2011

Nuestra madre naturaleza es sabia, pero malvada. Nos regaló el gozo del sexo y la diversidad para ejercer placer, pero todavía hay personas que no conocen el significado de hacer el amor con toda la mano (y  las demás partes del cuerpo implicadas) y se quedan en la ejecución de un mero acto reproductivo.

Debería de existir una escuela que desde la edad adecuada nos enseñara a ser entes sexuales funcionales, responsables y plenos.

Como funcionales me refiero a personas que ejerzan su sexualidad libremente, buscando las alternativas que mejor les acomoden a sus intereses. Si quieren una pareja que les haga besos negros, o que les tome fotos en el fornicio, o que los orine: encuentren entonces a quien les hagan lo que más les apetezca: sin perjudicar o lastimar a otros.

Cuando digo responsable, se trata de fijarse bien en dónde se acomoda la genitalia. Responsabilidad es sinónimo de utilizar el preservativo y de estar muy alerta de con quién se va a la cama.

Y a la plenitud es a dónde quería llegar, ya que es lo que hace al sexo el máximo acto de comunicación humana.

Favor de tomar las siguientes consideraciones cuando se trate de fornicio que busque cumplir todas las expectativas del placer y del cumplimiento mismo, en pos de que nadie, por favor, haga el ridículo en la cama y menos después de leer esta docto libro:

Primero: reconocer que ese objeto de fornicio es un ser humano. ¿Quién les dijo que los pechos se estrujan como naranjas?, ¿por qué se trepan con todo y ropa encima de una?, y el colmo, ¿por qué no se quitan los zapatos?

No delaten su prisa y su urgencia por tener fornicio, de eso ya se encargará su pronta eyaculación. Paciencia, ternura y aplicación revisando las zonas erógenas con gentileza es lo correcto.

Segundo: todos tenemos una enorme capacidad de almacenaje en nuestra boca. No quieras llenarlo con tu lengua en el primer beso. No invadas indiscriminadamente.

Tercero: no juegues al muertito. Hay muebles con los cuales sería más divertido tener fornicio que con algunos hombres. Existen individuos que lo único que hacen es tenderse en la cama y obligar a su pareja a que les haga el sexo oral o a que los acaricie. Muévete, se divertido y muestra que tus signos vitales están funcionando.

Cuarto: piensa en un partido de béisbol,  recita la tabla del nueve, repasa los nombres de tus maestr@s de primaria, o todo al mismo tiempo, antes de que desfogues una eyaculación.

Trata de ser caballero y permite que tu mujer tenga primero su orgasmo. Incluso hay damas que, conscientes que no tendrán orgasmos, prefieren fingir que ya terminaron. Ellas lanzan el primer gemido, gracias a Dios, porque ellos estaban a punto de tirar la compuerta.

Quinto: evita ante todo convertirse en una memoria chafa en la mente de quien sea. Afánate en lograr un sexo memorable, aunque sea de una sola acostada: odio el fornicio que finaliza sin emociones y una dice:¿ eso fue todo?

Elia Martínez-Rodarte