Archive for the ‘Alejandra Muñoz’ Category

Disponible

June 24, 2011

Si para comulgarte tengo que confesar

diré que miento todas las veces

cuando digo que no siento nada con tus besos

que ni siquiera mueven la más mínima fibra en mí.

Confesaré también que he visto tantas veces

como es que el cartero siempre me ve con ojos asesinos

entregándome cartas que casi siempre son deudas rozándome la mano

y que jamás le he dicho nada.

Confieso también que hablo de más.

Para no dejarte hablar a ti, y que no digas nada

así, no recordar nunca que nos amamos.

Dios es testigo, también diré

las muchas veces que me he soñado en los brazos de otro hombre.

Y las tantas en que aparezco al costado de ellos.

Sintiéndome distinta en cada vez

que me voy y vengo cada siempre y a veces me siento mal.

Es bueno que sepas que vengo aquí, con el currículum vitae

que me ha otorgado la vida, y que tú mismo me has ayudado a llenar

a ofrecerte más no a pedirte:

Que sería bueno que termináramos la tarde juntos

podríamos ver  la tele o cantar una canción

irnos  a la luna un instante o solamente hacer el amor.

Si para poseerte tengo que tocar la puerta de la verdad

espero que tengas más de tres razones para quedarte a mi lado

las cuales pesen más que mis cientos de pecados cometidos

de los que es posible que jamás me arrepienta

debes saber que si bien he hecho cosas malas

podría en cualquier momento volverlas a hacer

si me decido a entrar en tu alma.

Podría ser momentáneo, o quizá tan solo para siempre.

Por mi parte no prometo serte fiel

sabes bien que los ojos se me van de vez en cuando

y que el cuerpo nunca guarda compostura

pero mi alma siempre es cuerda

te  recuerda y se acuerda de ti siempre

todas las tardes de verano y de invierno

cuando sólo me encuentro buscándome en ti.

Alejandra Muñoz

Arbolito

June 24, 2011

Creces

como árbol creces.

Yo nada puedo hacer ante eso

nada.

De pronto un día te levantas con tu diestro

vistiendo de azul, como el cielo azulado

y te vas convirtiendo al paso del día

en nube, en rayo, en sol.

Hasta toda la noche que compartes

otro día te vistes de rojo

y te vas anocheciendo poco a poco

hasta que amaneces otra vez.

Eres distinto

llevas nueve Eneros defendiendo tu vida

incluso de mí.

Te vistes de todos colores y cada uno te sienta

te acomoda porque eres más bello que el sol

más que las estrellas y que el mismo mar

estás creciendo.

Tus ramas están alzándose tan alto

que sin duda tocarás el cielo

pero jamás habrán de cansarse

jamás habrán de hundirse

no hay rendición para tus ramas.

En tus raíces fuertes y seguras

guardas los cuentos que te escribí

los lees a veces y eso te hace estirarte más a la nubes

creces como un árbol, creces

y tu altura llega a donde Dios

y me manda una señal de que existe

en tus ojitos.

Me doy cuenta de que eres más alto y creces

y yo me inundo entre nubes

crezco en tus palabras cuando me nombras

no hay frase más dulce que la que sale de tus labios

ni caricia más tierna que las que nacen de tus manos

haz creado un cielo aquí en la tierra cuando llegaste

y me has hecho crecer en él, contigo.

Creces y te vas soltando poco a poco de mis brazos,

y  te veo alto, altísimo; pero luego así

vuelves a los inicios por las noches, cuando el día acaba

cuando buscas el beso antes de dormir

cuando le ruego, le suplico a Dios por ti

por tu sonrisa.

Creces y en mis sueños  no has crecido ni un centímetro

pero amanece y tu altura llega a donde Dios

y de nuevo me manda una señal de que existe

cuando amaneces, y entonces el sol

la lluvia, o lo que quiera el día ser

tú de igual forma creces

y  me inutilizo, me intimido,

me siento torpe al no poder impedirlo

pero te miro

y me miro en ti

y a  tu altura que  llega hasta Dios

es entonces cuando  comprendo

entonces es cuando estoy segura

cuando lo sé.

Creces y no hago nada ante eso

sino mirar cómo lo haces,

y aprender, y seguir, y mirar…

 Alejandra Muñoz

A mi madre: nada

June 24, 2011

A mi madre no le doy nada

ella tiene todo en sus manos

en su cabello recortado guarda cada paso

las sonrisas se las cuelga en el cuello.

Tiene perforados los oídos por cada uno de nosotros

nacimos  y fuimos haciéndole un orificio en sus orejas.

A mi madre no la quiero más

ella tiene todo el amor del tiempo

llena de acontecimientos las notas de la música

hace música en su risa y en sus voces

y se enoja y es un Do sostenido

y llora y es un La más dolido.

A mi madre no le guardo nada

ella no es de las que necesita algo

es basta para todos, para ella, para mí.

Es un universo de posibilidades

religión de los desamparados

benefactor de los dolientes

amuleto de mi suerte, mi salvación.

A mi madre la conservo.

Una cajita de cristal se reserva

nadie la toca en el vitral de mi alma

nadie penetra ese espacio que tiene aquí

muy adentro, tan profundo, inmenso,

nadie cabe más que ella.

Porque ella es la inmensidad de las distancias

la dulce conciencia que me llama, que me guía

la luz que se encuentra por la ventana

el cielo, la luna, en la oscuridad.

A mi madre todo, siempre, bastante,

porque a ella nada le duele

a nada teme

porque ella todo siempre para mí,

porque yo soy con ella, por ella.

A mi madre todo, siempre bastante.

Alejandra Muñoz

Suponiendo

June 24, 2011

Dicen las hadas de la lluvia que estás por llegar,

casi apuesto la vida que usaré contigo

a que si llegas; mi cara dibujará una sonrisa perpetua.

Y es bastante si lo tomas en cuenta,

señalando que odio ser feliz sin ti.

Tu llegada me envuelve en caricias.

Rebota mi alma y la devuelve a su lugar,

pompas de jabón alborotándose en el cielo

listas para recibirte, sólo a ti.

He estado pensando en los posibles días de tu llegada:

tu llegada me haría menos feliz en Lunes,

es cuando acepto empezar de nuevo, y lavarme los sentidos ya dadas las doce.

En Martes, tendría una solución a mi problema auditivo,

respirar tus ojos diurnos abrirían mis sentidos,

Si fuese en Miércoles,  ahogaría mi odio en una taza de café

misma que compartiríamos por la tarde recién llorada.

Por si acaso fuera Jueves, te haría poesía

hundiría mis rodillas en tus caderas y bailaríamos un danzón, en las nubes.

Pero si fuese en Viernes, si decides llegar en Viernes,

una verbena de amor en mis labios te esperarán,

acomodarán los días para ser siempre Viernes,

y vendrás tantas veces que no tendrías que irte nunca más.

El fin de semana no cuenta, corazón de chocolate,

esos días estoy a tu lado, como estampa sobre cielo,

como hambre al medio día, como nosotros dos.

Ven en Viernes, cuando quieras, ven en Viernes.

Ven.

Alejandra Muñoz

Hazme un favor

June 24, 2011

¿Que te vas?

Entonces vete y por la puerta de enfrente,

deja te que vea alejarte,

irte de a poco con tus pies bien despegados del piso,

hazlo.

Yo me estaré bien sentada en el sillón,

donde tantas veces nos desbordamos

nos quisimos hasta mordernos los labios,

donde no nos faltamos.

¿Qué te vas?

Buena decisión la tuya,

huir es cuestión de tiempo

y de falta de valor

agarra tus cosas y salte de aquí

sólo debo advertirte que tendrás que sacarte todo,

los momentos en que te odié y me mantuve firme,

al lado tuyo y sola como nunca, como siempre.

Agárrate también las historias que nos contamos

juntos, acostados, sentados encima del otro,

has de llevarte mis besos ¿para qué habré de quererlos?

Quiero que me duela tu ausencia,

respirar dolor en cada paso

morir dos o tres veces por ti

repudiar tus muecas, tus silencios,

aborrecer tus ruidos y lo que nunca dijiste

las palabras que me aburrían y todo lo tuyo

que me queme tu ausencia, que me cubra tu olvido,

y después hacer una fiesta,

para cuando vuelvas.

Alejandra Muñoz